La barra llena de gente de noche, con cañas, raciones y un camarero de chaquetilla blanca

La taberna

Casa nueva, costumbres de siempre

Las tabernas de Madrid presumen de fechas. Nosotros acabamos de abrir, así que presumimos de otra cosa: de repetir cada día lo que Madrid lleva siglos haciendo bien.

Lo que repetimos cada día

La tradición no se cuenta con fechas. Se repite.

  1. El vermut antes de comer

    De grifo, con su aceituna y su piel de naranja. Es la hora más madrileña del día.

  2. La tapa con cada ronda

    Una caña nunca viene sola. Así se ha hecho siempre en las tabernas de Madrid.

  3. El guiso del día

    Cada día de la semana tiene su cuchara: callos, cocido, rabo de toro… Lo apuntamos en la pizarra.

  4. El mantel para comer

    En el comedor, mantel y servilleta de tela. Comer sin prisa también es tradición.

  5. El vino de cerca

    Garnachas, albillos y malvares de la propia Comunidad de Madrid, por copas.

  6. La sobremesa

    Café, una copa y conversación. Aquí nadie te trae la cuenta sin pedirla.

El nombre

¿Por qué «El Cotarro»?

Según el diccionario, un cotarro era el recinto donde se daba albergue por la noche a quien no tenía casa. Con el tiempo pasó a llamarse así cualquier grupo de gente animada y revuelta. De ahí vienen alborotar el cotarro y ser el amo del cotarro.

Las dos cosas nos valen: un sitio donde refugiarse al caer la tarde y un lugar donde se junta la gente a hablar alto, brindar y pedir otra.

Curiosidad: El amo del cotarro, comedia de Mariano de Vela, se estrenó en el Teatro de la Comedia de Madrid el 23 de febrero de 1895.

Vermut de grifo con naranja y aceituna junto a una gilda sobre la barra de mármol
PASEO DE LA CASTELLANA 01 02 03 04

La casa

Barra, cocina, comedor y bodega

Nada más entrar, la barra de zinc y mármol. Al fondo, la cocina de los guisos. A la derecha, el comedor con mantel y el reservado. Y bajando la escalera, la bodega.

Plano ilustrativo: se ajustará a la distribución real del local.